Caras de sorpresa: ¡No lo había oído antes!

POR EN Audífonos, Audioplus, Psicología auditiva, Salud auditiva SIN COMENTARIOS , , ,

Audífonos Oticon

Artículo de Joan Bertran Brotons publicado 4/10/14 en el suplemento Vida Sana del Diario de Mallorca. 

Circulan en la red videos con la maravillosa cara de sorpresa de unos bebés que oyen por primera vez los sonidos gracias a sus nuevos audífonos o implantes. Sin poner la entrañable cara de los niños, a nosotros, en nuestras consultas nos pasa lo mismo con los adultos, y, claro, también con los niños pero hoy nos centraremos en los mayores.

Son muchas las personas que al usar sus nuevos audífonos ponen cara de sorpresa y nos dicen que no sabían que la vecina del balcón tuviera pajaritos; que pensaban que en la montaña tampoco había aves debido a la polución, que añoraban sus cantos,… y ¡plas! al usar sus audífonos aparecen de nuevo, como por arte de magia.

A los amantes de la música les sucede que “descubren” instrumentos nuevos en obras clásicas que habían escuchado decenas de veces y ahora, con sus nuevos aparatos, que le corrigen la sordera, se dan cuenta de violines o armonías que no habían oído antes.

La emoción de los sonidos

Estas situaciones trasladadas al ámbito de las conversaciones familiares, en las cafeterías, escuchando la televisión o en cualquier lugar con cierto nivel de ruido, se traducen en que las personas con problemas auditivos corregidos con sus nuevos audífonos se integran mucho más en sus círculos familiares y grupos de amistades. Recuperan la sonrisa al enterarse mejor de las conversaciones sin pasar por el mal trago de hacer repetir las cosas; y las carcajadas aparecen al entender la palabra final de los chistes, ¡sí! aquella giro clave que lleva el contenido de la gracia.

Recuperan optimismo, alegría y ganas de vivir, pues la comunicación es la base de la convivencia en el ser humano. Y cuando esta falla, se cae en el aislamiento, se malpiensa, se siente pesar y tristeza por la falta de comprensión (y, curiosamente, pocas veces perciben que sea por problemas de sus oídos, piensan que son ‘los demás’ que le están apartando). Les aumenta la falta de memoria, pues al estar aislados y con poca comunicación no hacen trabajar sus neuronas y, en más casos de los que pensamos, están en peligro de entrar en depresión. Y no hace falta comentar los problemas que acarrea esto cuando ocurre en el ámbito laboral.

Relacionarse, aprender y vivir

También los miembros de la familia y amigos son los que si observan que durante demasiado tiempo una persona cambia su carácter, tienen que ayudarle y animarle a que se haga una revisión auditiva. Porque le ayudarán a él y se ayudarán a sí mismos, al no tener que aguantar la continua seriedad y aislamiento del familiar o amigo querido. Existe demasiado desconocimiento por parte de la población de la importante función de los oídos porque oír bien, no solo es oír también es relacionarse, aprender y vivir.

FacebookTwitterGoogle+Compartir

¿Qué te parece?